1 VERDADES SABIAS QUE INCOMODAN

“Dejé de ayudar, dejé de invitar, dejé de llamar, y me di cuenta de que el amigo era yo, no ellos.”

A veces pasamos la vida sosteniendo amistades que solo existen porque uno las mantiene vivas.
Eres tú quien llama.
Eres tú quien pregunta cómo están.
Eres tú quien invita, el que recuerda cumpleaños y propone encuentros.
Y los demás, apenas notan si estás o no.
Y cuando te cansas y dejas ir todo, el silencio lo comprueba.
No llegan mensajes.
No hay llamadas.
Nadie aparece.
Al principio duele.
Pero después… libera.
Porque entiendes que no perdiste amigos.
Solo dejaste de insistir en relaciones vacías.
La verdadera amistad no se ruega ni se persigue.
Fluye sola, incluso con distancia o con silencio.
Recuerda esto: A veces no te estás quedando sin amigos… solo estás descubriendo quiénes lo eran de verdad.
La vida te muestra quién se queda por cariño
y quién por costumbre.
Aprende a valorar sin rencor, sin exigir.
- Un Sabio.